CONTRIBUCIONES A LA HISTORIA DE AMAZONAS Nº 1
FRONTERAS CON COLOMBIA

Oldman Botello
Un fatalismo persigue a Venezuela desde hace el siglo XIX y si nos ponemos a ver, desde antes de ser independientes (remember Trinidad y Curazao) cuando el país ha perdido territorio sin disparar un tiro, distinto de Bolivia que perdió su mar con Chile en una guerra.
Desde cuando Venezuela se independizó, estableció con su vecina Colombia el llamado utipossidetis iuris. Es decir, lo que se posee desde el principio, en este caso, el mismo territorio que tenía la Nación desde que era dominio español, tal como lo vemos en los mapas del siglo XIX, como el de Codazzi de 1841 donde las fronteras venezolanas eran rozagantes, la Península de la Guajira completa con su Golfo de Venezuela; los llanos hoy en manos de Colombia; el territorio del Orinoco donde no tenía acceso este último país y que ahora es ribereño y se dio el lujo de disputar con mal suceso la isla Ratón, en el río Orinoco y bregó con ansias la isla Charo, en el Arauca, ahora en manos de Colombia gracias a un intenso “verano” que dejó la vaguada en su territorio y no en el de Venezuela. Sí, Venezuela perdió mucho territorio sin disparar un tiro.
Pero lo peor fue cuando se sometió al reino de España, mediante arbitraje, las diferencias limítrofes entre Venezuela y Colombia y resuelto en marzo de 1891 en el reinado de doña María Cristina con un Laudo Arbitral. En el machetazo que le dieron al territorio nacional se llevaron en claro en el tajo para Colombia más de lo que estaban pidiendo, desde la Guajira hasta el Amazonas venezolano. En la Guajira se perdió el Cabo de La Vela. Colombia se quedó con 12.240 Km2, el 79,56% y a Venezuela solo una ñapita de 3.140 Km2, el 20,21%.
En el antiguo Territorio Federal Amazonas, Colombia jamás fue ribereña del Orinoco, pero con el citado Laudo, llegó hasta la orilla del frente y pretendía que le dieran también isla Ratón, hoy capital del municipio Autana (Carmen de Ratón, su nombre oficial). Del territorio amazonense, que era extensísimo, le fueron concedidos a Colombia 690 kilómetros, de los cuales un 90% son límites fluviales.
Fue tanto el escándalo que originó la alevosa intervención de los árbitros españoles, que ellos y Colombia misma aceptaron una revisión y por eso en parte el cumplimiento del Laudo se retrasó hasta 1924, cuando El Viento ingresó a Venezuela y formó un solo pueblo con Elorza, que por esas curiosidades de las fronteras venezolanas, el límite entrambos países eran dos maporas o chaguaramos. Una bodega en la calle Bolívar de Elorza tenía el mostrador en medio, el cliente estaba en Venezuela y el pulpero en Colombia. Y no es mamadera de gallo.
Nos recordaba hace unos años doña Julia Calderón, que su padre, don Félix Calderón Marqués, cuando supo en su residencia de San Carlos de Río Negro que la parte del frente pasaba a Colombia, se fue con un grupo de amigos, cruzó el río y le entraron a mandarriazos al castillo de San Felipe, construido por los españoles, y que ahora pasaba a manos colombianas junto con el pueblo del mismo nombre, reacción de un grupo de venezolanos (Calderón era de San Felipe, Yaracuy) airados por la injusta medida que despojaba al país de su territorio.
En el Laudo Arbitral perdió Venezuela territorio en el Catatumbo zuliano, San Faustino en el Táchira, sur del Arauca, extensos territorios al sur del río Meta, oeste del Orinoco, Atabapo y Río Negro. Las dos quintas partes del territorio nacional. El mapa antes de esta catástrofe territorial era de 2.100.026 kilómetros. Como para ponerse a llorar. La ñapa la regaló en 1941 el presidente Eleazar López Contreras que entregó a Colombia el área de San Faustino. Nos narró hace unos veinte años don Florencio Gómez Núñez y lo publicamos en su libro de Memorias, que cuando regresó del exilio en 1941, luego de la muerte de su padre, lo mandó a llamar el citado López Contreras y le manifestó: “Don Florencio, por fin arreglé el problema con Colombia” “-¿Y cómo lo arregló general? -Cedí a las aspiraciones de ellos, querían 200 mil kilómetros en la Guajira y no me importó y se los dí”-¿Cómo es posible eso, que usted, siendo un hombre criado por papá, formado por papá, ministro de Guerra de papá, 24 años al lado de papá, que no le daba una pulgada de terreno a los colombianos, no la hubiera dado nunca …” Lo interrumpe López y arguye: “Es que nosotros tenemos demasiado y no tenemos gente” –Eso no justifica lo que usted ha hecho, general” y concluyó López: “-Eso lo podía hacer el general Gómez, pero yo no”. Así se gobernaba antes en Venezuela. Poco sentimiento patriótico.
*Cronista del municipio Girardot
Oldmanbotello@hotmail.com
Resumen curricular de OLDMAN BOTELLO.

Periodista. Profesor. Cronista del Municipio Girardot del Estado Aragua, cuya capital es Maracay. Ex-Cronista de Villa de Cura, su pueblo natal. Presidente un bienio de la Asociación Periodista. Profesor. Cronista del Municipio Girardot del Estado Aragua, cuya capital es Maracay. Ex-Cronista de Villa de Cura, su pueblo natal. Presidente un bienio de la Asociación Nacional de Cronistas de Venezuela en 1990-1992. Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua Correspondiente de la Real Academia Española; Miembro de la Academia Nacional de la Historia; Individuo de número del Instituto Venezolano de Genealogía. Individuo de Número de la Academia de Historia de Aragua. Fue diputado al Congreso de la República y miembro de la Comisión de Cultura, desde cuya posición contribuyó con la Compañía Regional de Teatro del Estado Amazonas. Efectuó diligencias para evitar que la casona de Tomás Funes en San Fernando de Atabajo fuera derribada por la Alcaldía, lo que a la postre ocurrió. Ha sido condecorado con las órdenes Francisco de Miranda, Andrés Bello, Mérito al Trabajo, Cruz de la Fuerza Aérea Venezolana, Medalla Carlos Meyer Baldó de la FAV, Orden Ciudad de Maracay, Orden Ciudad de Villa de Cura, ha recibido las llaves de las ciudades de Maracay y Villa de Cura. Tiene a la fecha más de 170 libros publicados entre los cuales figuran: Historia del Estado Aragua, Historia de Maracay, Historia de Villa de Cura, Toponimia Indígena de Aragua; la biografía del Doctor y general Roberto Vargas, la biografía del general Pedro Pérez Delgado, Maisanta; las historias de los pueblos guariqueños de Ortiz, Parapara, Camaguán, Guayabal, Cazorla, El Rastro, El Calvario. Tiene inéditos un libro de Calabozo y otros sobre Chaguaramas y El Sombrero. Publicó las Historias de San Fernando de Apure, Mantecal, Elorza, San Juan de Payara, Cunaviche, San Rafael de Atamaica y tiene inédita la historia de Achaguas.
Tiene sin publicar una Historia General del Estado Amazonas desde hace quince años con documentación de diferentes repositorios documentales entre ellos el Archivo General de Indias, en Sevilla. Debemos decir que la casi totalidad de estos libros han sido investigados y elaborados con fondos de su propio peculio. Por eso podemos asevera que…
OLDMAN BOTELLO